Pensar en vitamina C para aumentar defensas es ver naranjas y zumo, pero hay más alimentos con vitamina C.

Presente sobre todo en la fruta, la verdura y el té verde, su contenido disminuye al hervir, secar o remojar los alimentos. Cítricos como naranjas, limones y uvas contienen mucha vitamina C en su estado maduro, directamente después de la cosecha. Pimiento rojo y verde, espinacas, coles de Bruselas, broccoli, coliflor, tomate o patatas; moras, kiwi, plátano, mango, manzana, piña, arándano rojo o melón son algunos de los alimentos que más aporte contienen.

En otra rama de alimentos, como las carnes, cuanto más oscuro sea el color, tanto más hierro contiene. En el hígado de cerdo, ternera y cordero es donde más hierro se halla presente. Debido a que en el hígado también se depositan sustancias tóxicas, no deberá consumirse más de una vez a la semana.

Buena para la formación y mantenimiento del colágeno, la vitamina C interviene en el mantenimiento de huesos, dientes y vasos sanguíneos. Desarrolla acciones anti-infecciosas y antitóxicas y ayuda a la absorción del hierro no hémico (de origen vegetal) en el organismo.

Tutiendasaludable

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La vitamina C se oxida rápidamente y por tanto requiere de cuidados al momento de exponerla al aire, calor y agua. Así, cuanto menos calor se aplique, menor será la pérdida de contenido. Las frutas envasadas por haber sido expuestas al calor, ya han perdido gran contenido vitamínico, ocurriendo lo mismo con los productos deshidratados. En los zumos, la oxidación afecta por exposición prolongada con el aire y por no conservarlos en recipientes oscuros.

La vitamina C es esencial para el desarrollo y mantenimiento del organismo, por lo que su consumo es obligatorio para mantener una buena salud. Poderoso antioxidante, puesto que nuestro cuerpo no produce vitamina C, debemos incorporarla a través de los alimentos que la contienen.