El core es el núcleo de todo el cuerpo.  Este término es utilizado para referenciar a un grupo de músculos claves no sólo para lograr un óptimo rendimiento físico como deportistas, sino también para obtener cuerpos fuertes y resistentes.

El fortalecimiento de este grupo de músculos debería ser parte de cualquier programa de entrenamiento deportivo y en especial del de un corredor. La importancia de trabajar estos músculos radica en que teniendo este centro fuerte, podemos alcanzar un mejor rendimiento deportivo, independientemente de la disciplina que practiquemos. El fortalecimiento del core se relaciona, además, con una buena postura y con un mejor ritmo respiratorio; lo que se traduce en una mejor calidad de vida.

Existen diferentes formas e intensidades de trabajarlo. Desde ejercicios muy básicos y fáciles de realizar, hasta otros más complejos que pueden incorporar elementos externos como mancuernas o bandas elásticas. Se trata de fortalecer el cuerpo desde dentro hacia fuera; creando un trabajo en cadena. Se trata de fortalecer el cuerpo desde dentro hacia fuera; creando un trabajo en cadena.

 Las alternativas de ejercicios, así como sus beneficios, son innumerables.

Te da estabilidad. Los músculos del core proveen a nuestro cuerpo de contención y estabilidad, favoreciendo el movimiento y el equilibrio necesario, sin dañarnos.

Mejora tu forma y eficiencia al correr, y es menor la fatiga. La estabilidad que aporta un core fortalecido evita el trabajo innecesario de otros grupos musculares, suponiendo un menor gasto energético y ayudando a que podamos correr más tiempo sin fatigarnos.

 Reduce dolores de espalda baja. Trabajar esta parte le da a nuestra espalda la contención necesaria para que nuestro cuerpo sufra menos con cada zancada, o con cada paso.

Cuanta más estabilidad entreguen los músculos del core a nuestra espalda, más poderosos y efectivos podrán ser nuestros movimientos; en lo deportivo tendremos un mejor rendimiento, mientras que en lo cotidiano tendremos una mejor  calidad.

Fuerza, balance y resistencia  a través de abdominales, espalda baja y cadera; el centro interno y profundo, el centro del equilibrio y de la energía. Sentirnos fuertes dentro para proyectarlo fuera.